Diseñar tu propio Modelo de Balance de Vida

Hoy quiero compartir con ustedes algo que me ha permitido encauzar mis acciones y definir los lugares donde quiero desarrollar mi vida: mi Modelo de Balance de Vida. Este no es un modelo único, pero a mí me sirvió para definir y mantener bien balanceados esos pilares fundamentales.

Mi modelo siempre arranca con la definición de un propósito. Este propósito es mi estrella del norte. Si bien no es algo que se defina para toda la vida y puede reformularse, requiere tiempo de introspección para definirlo. El propósito tiene que ver con la huella que quiero dejar, dónde quiero estar y para qué me levanto cada mañana.

Bajo ese gran paraguas del propósito, también definí mis valores. Estos son mis líneas de conducta, mis no negociables respecto a mi forma de ser, como la integridad, el respeto, la perseverancia, la disciplina y el esfuerzo.

El Corazón del Modelo: Mis Pilares de Acción

Lo que viene después es lo más importante en el modelo: la definición de los pilares. Estos pilares son los campos de acción donde yo quiero que transcurran mis días, donde quiero dedicar tiempo y lograr cosas.

El compromiso es dedicar tiempo y acciones a estos pilares día a día o semana a semana. Yo sugiero que no sean más de cuatro o cinco. Para mí, mis pilares son tres:

1. Mi Familia: Todo lo que quiero lograr con mis hijos, quiénes queremos ser como familia, y todo el ámbito familiar.

2. Mi Desarrollo Profesional: Quién fui y quién quiero seguir siendo en mi ámbito de trabajo.

3. Deporte y Salud: Si es algo importante para mí, debo dedicarle atención, horas y dedicación para lograr cosas en ese campo.

Otros podrían incluir la espiritualidad, el arte o la vida social. Lo importante es que, al definir un pilar, hay que comprometerse a dedicarle tiempo.

Metas y Acción: De la Idea a la Ejecución

Una vez definidos el propósito, los valores y los pilares, viene la parte de acción: la definición de metas y objetivos debajo de cada pilar. Para mí, esto es vital porque las metas y los objetivos nos impulsan a la acción. Un pilar sin incentivo para avanzar podría quedar desdibujado.

En la Familia, las metas pueden ir desde formar la familia o encontrar a la persona adecuada, hasta la planificación familiar y el estudio de los hijos.

En lo Profesional, las metas van desde decidir qué estudiar y dónde, hasta dónde trabajar y si quiero ser empresario o independiente.

En el Deporte, mis metas han sido convertirme en runner, correr 10 km, una media maratón y luego un maratón, movilizándome constantemente.

Dueño de Mi Vida, Dueño de Mi Destino

La gran relevancia de tener definido este modelo es que me volví dueño de mi vida, de mis acciones y de mi destino. Me permitió salir del piloto automático.

Cuando tengo este modelo claro, puedo encajar mis prioridades y mi foco. Si tengo dudas sobre una acción que estoy realizando y no encaja en mi modelo, definitivamente es algo que debo repensar.

Este no es un modelo estático, es de mediano y largo plazo, y debe ir evolucionando. El ideal, para mí, es que los pilares estén balanceados todos los días: hacer algo por mi familia, por mi desarrollo profesional y por el deporte. Cuando uno hace esto, al final del día uno tiene mucha claridad de lo que hizo, por qué y para qué. Al final, uno termina consiguiendo esa sensación que todos buscamos: la felicidad.