¿Te imaginas nunca más tener que ir a una tienda a comprar zapatillas, pero siempre tener un par nuevo listo para correr?
En mi último análisis, hablo de un tema que está cambiando silenciosamente el mundo del running. Durante décadas, nos acostumbramos a comparar modelos, pagar y acumular cajas en el armario. Pero ON, la marca suiza que cotiza en bolsa, ha decidido romper esa lógica con una propuesta arriesgada y fascinante: dejar de vender zapatillas y empezar a ofrecerlas como un servicio.
Aquí te cuento las tres claves de este modelo que explico a fondo en el episodio de hoy.
1. No lo compras, lo usas (y lo reciclas)
El programa, conocido como Cyclon, es sencillo pero disruptivo. Te suscribes, recibes unos tenis hechos de poliamida de base biológica diseñados para ser 100% reciclables y, cuando se desgastan, no los tiras a la basura. La marca los recoge, los recicla y te entrega un par nuevo.
Desde el discurso oficial, es una victoria para el planeta: economía circular real y cero desperdicio en vertederos. Pero, como menciono en el video, si miramos más de cerca, hay una razón financiera muy poderosa detrás.
2. El negocio detrás de la ecología
ON no es una ONG; es una empresa global buscando crecimiento. Este modelo de suscripción resuelve uno de los mayores dolores de cabeza de las marcas: la incertidumbre. Al transformar una compra ocasional en una suscripción mensual, ON gana:
• Ingresos recurrentes y predecibles: Ya no dependen solo de si su lanzamiento de temporada es un éxito.
• Control total: Eliminan intermediarios y obtienen datos reales sobre cuánto corres y cómo desgastas el producto.
• Fidelización forzosa: Cambiar de marca ya no es comprar otro par, es cancelar un contrato y salir de un sistema. Las barreras de salida son más altas.
3. ¿El “Netflix” del Running?
Lo que más me intriga de esto es el cambio cultural. Estamos viendo cómo el deporte adopta las lógicas de la economía digital: acceso en lugar de propiedad.
Para el corredor, esto ofrece una comodidad increíble y la garantía de tener siempre equipo funcional. Pero también significa que dejamos de ser “dueños” de nuestros tenis. Perdemos esa libertad de experimentar con diferentes marcas cada mes, entrando en ecosistemas cerrados.
La pregunta que les dejo es: ¿Están dispuestos a ceder la propiedad de su equipo a cambio de conveniencia y sostenibilidad? ¿O prefieren seguir teniendo el control de lo que compran?